top of page
44748907_10213673048402258_5447774679030

Inicio

Aprendices, Ejecutores y Maestros

Hay un libro de Richard Bach (el autor de "Juan Salvador Gaviota") llamado "Ilusiones" que a mi criterio es prácticamente una guía de vida. En este libro se habla del conocimiento de una forma que siempre me ha dado mucho que pensar, hay una frase en particular que me parece que engloba la forma en que los seres humanos manejamos el conocimiento, dice: "Aprender es recordar lo que sabes. Actuar es demostrar que lo sabes. Enseñar es recordar a los demás que saben tanto como tú. Todos somos Aprendices, Ejecutores y Maestros”. Para mí esto es una gran verdad, todos sabemos todo, es cuestión de no temer a ese conocimiento y vivir en función de él. Si eres capaz de identificar tu propio valor como persona, no necesitarás probar nada a los demás ni a tí mismo ya que podrás aceptar y valorar lo que tienes interna y externamente.
Diariamente nos enfrentamos a decisiones grandes y pequeñas, cosas simples y complejas que en algún momento pueden hasta cambiar nuestras vidas. Sin embargo lo importante es afrontar cada situación con valor y voluntad, ser lo suficientemente aventureros y osados para no temer explorar territorios que hasta ahora nos han sido desconocidos.
Los seres humanos tendemos a acomodarnos a las situaciones que no nos son familiares y por este motivo dejamos de experimentar muchas cosas que desconocemos, por temor. Sin embargo no se puede vivir encerrado en una burbuja de cristal para evitar que algo nos pueda hacer daño, es necesario enfrentar los temores y sobreponerse a las derrotas para lograr aprender algo de cada experiencia.
Si no lo consigues la primera vez, vuélvelo a intentar otra y otra vez hasta que lo consigas. Todo es cuestión de práctica. Así funciona el enfrentar nuestros temores, posiblemente no tengamos éxito desde un principio pero si seguimos intentándolo, con cada esfuerzo estaremos cada vez más cerca de lograrlo. Pero si ni siquiera hacemos el intento, vamos a pasar toda nuestra vida preguntándonos cómo hubieran sido las cosas si al menos hubiéramos hecho el esfuerzo. No hay peor lucha que la que no se hace. Si se hace el esfuerzo, al menos se tiene la posibilidad de vencer los obstáculos. Sin embargo, si no se hace nada es totalmente seguro que los problemas seguirán allí y cada vez serán mayores. Al enfrentar el miedo y la duda nos damos cuenta que realmente el “monstruo” no era tan grande como pensábamos.
Cada duda, cada incertidumbre, cada temor, son como piedras en nuestro equipaje diario, sólo cuando logramos deshacernos de esto podemos realmente sentirnos liberados y ser auténticos ante Dios, los demás y sobre todo ante nosotros mismos.

Enseñanza: Acerca de

Subscribe Form

Thanks for submitting!

  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Facebook

©2018 by LAS RAÍCES EN EL CAMINO. Proudly created with Wix.com

bottom of page